martes 21 de noviembre, 2017

La oposición coincide en que será otra “ley de impunidad”.

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Fustigaron con énfasis que las escuchas queden en manos de Gils Carbó por ser parte del Gobierno.

La oposición coincide en que será otra “ley de impunidad”.

Tras el anuncio oficial de la creación de la Agencia Federal de Inteligencia, la oposición salió a cuestionar fuertemente el proyecto que la Presidenta enviará al Congreso.

“La Presidenta se victimiza”, dijo la diputada Patricia Bullrich . Y agregó: “No va al fondo e la cuestión, no explica en la negociación del memorándum [con Irán]. Y, finalmente, presenta un proyecto que puede ser interesante”.

Sin embargo, relativizó y criticó fuertemente uno de los puntos del proyecto, que busca que todas las grabaciones judiciales [más conocidas como escuchas] queden bajo la órbita de control de la Procuración. “La Procuración es tierra del Poder Ejecutivo”.

En tanto, el diputado Ernesto Sanz también apuntó al nuevo objetivo que, de aprobarse el proyecto tendría la Procuración, a cargo de Alejandra Gils Carbó . El legislador describió a la funcionaria como alguien “que sigue los designios del Gobierno”.

“La Presidenta no puede victimizarse porque todo lo que ha pasado es responsabilidad de su propio gobierno. Este gobierno tiene una concepción del servicio de inteligencia para espiar, hacer operaciones; para hacer las cosas más inverosímiles y más cercanas al delito. Esto se cambia, cambiando el gobierno”, puntualizó.

Mediante su perfil de Facebook, Sanz emitió un comunicado titulado “Operación Impunidad” en el que manifestó la necesidad de “disolver la SIDE. Claro que hay que hacer una nueva ley para reconstruir unos servicios de inteligencia democráticos y limpios. Pero no vamos a aceptar que eso sea el método para borrar todo lo que ha sucedido durante estos doce años en ese fondo de reptiles que ha sido la SIDE. No vamos a aceptar que un Gobierno a punto de terminar su mandato, de forma unilateral y sin consenso, con el pretexto de una reforma necesaria trate de borrar el pasado”.

Y continuó: “Lo que ha hecho hoy la Presidenta es poner sobre la mesa una nueva Ley de impunidad. De impunidad de su Gobierno y de los espías que han trabajado a sus órdenes”.

El diputado Julio Cobos criticó a la Presidenta por “correr el escenario”. “No nos olvidemos del centro de la cuestión, hay una denuncia [la de Nisman ], un memorándum [con Irán] que ni bien la Presidenta lo anunció, estuvo sospechado. Pareciera que todo esto viniera por los servicios de inteligencia. Si vamos a replantear, replanteemos todo: acá hay un servicio de Inteligencia en el Ejército a cargo de un comandante que esta sospechado de delitos de lesa humanidad”, dijo en referencia a César Milani .

Por su parte, la diputada Margarita Stolbizer , le pidió al Gobierno que primero explique “los once años que manejó la inteligencia, de manera paraestatal prácticamente, antes de la reforma”.

La legisladora aseguró que la SI “ha sido más funcional a la política y persecución de gente que a cualquier otra función”. También expresó que el discurso de la mandataria fue “lamentable”, y que le causó “enojo y preocupación la presentación en su silla de ruedas, como parte de una escena para autovictimizarse”.

A su vez, desde su cuenta de la red social Twitter expresó que la jefa del Estado “se quiere ocultar detrás de una reforma de los servicios, que dejará en manos de (la procuradora General de la Nación, Alejandra) Gils Carbo!!!” las escuchas telefónicas.

No hubo nadie en la oposición que no criticara anoche el discurso presidencial. Sobre todo su proyecto para reformar el sistema de inteligencia nacional: los opositores advirtieron que, de prosperar la iniciativa, las escuchas telefónicas quedarán a cargo de una funcionaria incondicional del Gobierno -la procuradora Alejandra Gils Carbó – y el director de la nueva Agencia Federal de Inteligencia, elegido por el kirchnerismo, perdurará más allá de este mandato.

“Cambiar para que nada cambie”, sintetizaban ayer los opositores.

Además, alertaron que el jefe del Ejército, César Milani, mantendrá incólume su manejo de la inteligencia militar, el cual creció de manera exponencial durante el gobierno de Cristina Kirchner. La Presidenta no incluyó esta órbita dentro de su paquete de reformas.

Ernesto Sanz, se mostró particularmente escéptico. Enfatizó que “la inteligencia del Estado no se corrige con una ley, sino con un cambio de gobierno”. “Traslada las escuchas a Gils Carbó, que no es una fiscal independiente”, enfatizó, y agregó: “Ofende a la inteligencia que la Presidenta diga que el problema es la SIDE, cuando en doce años de gobierno no hizo nada por modificarla”.

“La Presidenta hizo un discurso mal enfocado, con frases estigmatizantes, en el que pretendió patear la pelota hacia afuera acusando a Clarín y descargando sospechas en Lagomarsino. Esta nueva agencia que promueve es de un enorme riesgo, porque las escuchas pasarán a manos de Gils Carbó, cuando, en realidad, deberían depender de la Corte Suprema”, sostuvo, por su parte, el jefe del bloque de diputados del Frente Renovador, Darío Giustozzi.

Cobos instó a que no se abandone el foco central, que es la muerte de Nisman. “El Gobierno nos está corriendo el escenario, pero acá hay una denuncia muy grave contra la Presidenta y la muerte de un fiscal. Ése es el quid de la cuestión”, sostuvo.

“El discurso no arroja grandes cambios -señaló, por su parte, la senadora Gabriela Michetti (Pro)-. Las escuchas, que tendrá que hacer la Justicia, pasarán por Gils Carbó y todos sabemos a esta altura a quién responde esta funcionaria.”

La oposición cuestionó también el papel de víctima que, a su juicio, asumió la Presidenta durante su discurso. “Insistió con la teoría del complot en su contra y defendió el Memorándum de Entendimiento con Irán, acusando a la Justicia de haberlo paralizado cuando, en realidad, fueron los iraníes quienes nunca lo aprobaron en su país”, insistió Patricia Bullrich (Unión Pro).

Los opositores insistieron en que el desmadre que se produjo dentro de los organismos de inteligencia fue responsabilidad del propio gobierno. “Fue el kirchnerismo el que convirtió al sistema de inteligencia en un organismo paraestatal, que ha sido más funcional a la política y a la persecución de los opositores que al combate del crimen organizado”, opinó la diputada Margarita Stolbizer (GEN).

Desde la izquierda también cuestionaron el discurso presidencial. “Después de doce años, y a partir de una guerra abierta entre los propios servicios de inteligencia que el Gobierno cobijó, la Presidenta busca salir de la crisis en la que está sumido su gobierno con medidas que de ninguna manera podemos compartir quienes hemos sido víctimas de su política de alianzas con los servicios y las patotas sindicales”, enfatizó el diputado Nicolás del Caño.

Desde la Coalición Cívica, el diputado Fernando Sánchez calificó como “maquillaje” el proyecto de disolver la SI. “Estamos ante el maquillaje del mismo estado de cosas; salió (Antonio) Stiusso, pero deja con poder y recursos a Milani y Aníbal Fernández, los verdaderos jefes de la inteligencia de Cristina Kirchner”, enfatizó. (Fuente La Nación).

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