miércoles 23 de agosto, 2017

Las PASO vienen “flojitas”: asombra el poco interés electoral.

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Las PASO vienen “flojitas”: asombra el poco interés electoral.

Una campaña fría da como resultado un electorado frío, por lo cual, no es casual que a 1 semana de las PASO haya más de 50% de los votantes que no sepan dónde deben sufragar, más de 20% no tiene decidido su voto, otro 10% duda en ir a votar y casi 10% de los votantes confiesan que podrían cambiar su voto en la última semana.

El peso de la campaña recayó sobre el Gobierno de Mauricio Macri y sus candidatos, dado que en el fondo, en estas elecciones está en juego el poder simbólico presidencial y la capacidad de gobernar; y eso se pudo verificar esta semana, cuando los Gobernadores peronistas se reunieron para consensuar una oposición al intento del macrismo de devolver a la Provincia de Buenos Aires una porción de la recaudación fiscal que le arrebataron el duhaldismo y el kirchnerismo.

Es interesante que los Gobernadores peronistas, sobre todo Juan Carlos Schiaretti y Juan Manuel Urutubey, usaran la cumbre peronista para comenzar a marcar diferencias con Cristina Fernández de Kirchner. Pero la negativa de devolver a la Provincia de Buenos Aires la recaudación perdida no tuvo eco ni de la ex Mandataria, ni de Sergio Massa, ni de Florencio Randazzo, ni de los ex Gobernadores Felipe Solá y Daniel Scioli, todos precandidatos hoy.

Para el Gobierno de Mauricio Macri, esta elección no sólo implica poner en juego el poder simbólico para gobernar, sino también, será una prueba de fuego para la estrategia electoral que marcó Jaime Durán Barba hace más de 10 meses, cuando resolvió que
> no quería caras famosas encabezando las listas,
> obligó a los candidatos a no hablar de economía,
> decidió que no valía la pena atacar a CFK, e
> ignorar la herencia que dejaron sus dos mandatos.

El mismo Jaime Durán Barba que en la reunión con todos los candidatos a Legisladores Nacionales de “Cambiemos” dijo que era difícil que el oficialismo pierda la elección, ahora reconoce que Cristina Fernández podría imponerse en la Provincia de Buenos Aires y recomendó nacionalizar la campaña para neutralizar el efecto que puede tener un triunfo del kirchnerismo en el distrito electoral más importante del país.

Esta campaña fría que mantiene frío al electorado ha sido muy intensa puertas adentro de las fuerzas que compiten. En parte, porque nadie está contento con los resultados que obtiene en las diferentes encuestas, nadie está seguro de retener en octubre los votos sacados en las PASO, y porque los pases de factura y estrategias elegidas han causado que haya una larga lista de “desaparecidos” que no participaron de la campaña electoral, algo que no deja de causar sorpresa.

Por ejemplo, en “Cambiemos”, los radicales que no son funcionarios han estado ausentes en los medios de comunicación, en los “timbrazos” que realiza la alianza gobernante o en las mesas y apertura de locales, usual para la larga tradición radical. Nadie sabe dónde están Ernesto Sanz y/o Julio Cleto Cobos, Marío Negri tuvo una leve aparición con el ‘Caso Julio de Vido’ en el Congreso, Ricardo Alfonsín sólo sale a criticar al Gobierno y alguna “mano negra” impulsa notas en medios provinciales o regionales con las listas de radicales enojados que votarán contra “Cambiemos”.

Si algo enseñó comunicacionalmente el kirchnerismo es que cuando la Casa Rosada establecía una política, una decisión, una medida; salía un coro de Legisladores, ministros y Gobernadores a prestar su apoyo explícito. En “Cambiemos” ocurre todo lo contrario, los voceros son elegidos a dedo y nadie tiene libertad de dar notas e ir a medios de comunicación. La consecuencia fue que menos de una docena de candidatos y funcionarios saturaron los medios aliados repitiendo una y otra vez las mismas ideas.

Por su parte, el kirchnerismo ha hecho una campaña que nadie puede creer que sea peronista. Cristina Fernández de Kirchner hace encuentros minimalistas, homeopáticos y con escasa presencia de militancia. Por un lado, es la recomendación que se puede hacer a una figura que tiene inmenso peso propio (sobre todo nivel de rechazo de la sociedad) y que teme que le hagan un escrache. Pero, al mismo tiempo, deja en la ex Mandataria todo el peso del triunfo o del fracaso que tenga la elección.

En ese sentido, Cristina Fernández quiere ser la “Madre del Triunfo” por su protagonismo único, mientras que prepara la figura de los “Barones del Conurbano” como “Padres de la Derrota” de un potencial fracaso frente a “Cambiemos”. En ese sentido, nunca los intendentes peronistas del Gran Buenos Aires tuvieron tan poca participación en una campaña. Incluso los actos que han realizado para apoyar a sus listas locales han sido menores, en recintos cerrados, con más cobertura de medios locales que de militancia.

Una de las causas para la campaña minimalista de Cristina Fernández y la falta de grandes actos movilizando militancia es que el kirchnerismo y el peronismo no tienen hoy manejo de las grandes cajas estatales que siempre financiaron los actos de campaña. Ya no hay Casa Rosada o Gobierno de la Provincia de Buenos Aires que pongan la plata para alquilar los micros, comprar los choripanes, pagar los bonos de presencia o entregar los bolsones de productos para repartir. Además, no hay un solo intendente que quiera poner plata para que Cristina Fernández capitalice el resultado de la elección, sea buena o mala.

Cristina Fernández de Kirchner con investigadores científicos en Malvinas Argentinas: Campaña minimalista de Unidad Ciudadana.Cristina Fernández de Kirchner con investigadores científicos en Malvinas Argentinas: Campaña minimalista de Unidad Ciudadana.

En la campaña kirchnerista también se nota la carencia de los fondos y el aparato que suelen aportar los gremios para los grandes actos. La ausencia de candidatos de raíz sindical en lugar destacados de las listas a Legisladores nacionales y provinciales han causado que el gremialismo esté hoy más preocupado por la interna sindical y en cómo encarar la relación con el Gobierno, y se declararon “prescindentes” de la elección.

En el fondo, el kirchnerismo optó por la misma estrategia de “Cambiemos” y decidió concentrar la campaña en Cristina Fernández, con un Jorge Taiana que visita los medios a los que no quiere ir la ex Mandataria y algunas desafortunadas apariciones de Fernanda Vallejos, la confirmación de que un militante ultrafiel no necesariamente es un buen candidato.

Hay otro argumento para la ausencia de grandes actos en el Frente de Unidad Ciudadana: la interna peronista está lejos de haberse definido, hay divisiones profundas en organizaciones como el Movimiento Evita, laJuventud Sindical y otros colectivos peronistas y kirchneristas. Lo que menos quieren los colaboradores más cercanos a CFK es organizar un acto masivo y que haya hechos de violencia, corridas, tiros o peleas por posiciones, tal como se vio fuera del lanzamiento de campaña en la cancha de Arsenal, donde la columna de Luis D’Elia fue frenada mucho antes de llegar a la puerta del estadio.

Sergio Massa tampoco tuvo una campaña exitosa. No logró imponer ningún tema en la agenda de los medios, menos en la agenda de la campaña, salvo cuando propuso eliminar el IVA a los alimentos y recibió una andanada de críticas del macrismo y de los economista ortodoxos. Pese a que el gran flanco débil del Gobierno de Mauricio Macri es la economía, se notó la ausencia de Martín Redrado y del Aldo Pignanelli, incluso del hijo de Roberto Lavagna, Marcos. Ellos afirman que no son precandidatos. Bueno, en ese contexto ¿por qué Mauricio Macri o Marcos Peña participan tanto de la campaña de “Cambiemos”?

Dicen que onerosa apuesta de Sergio Massa importando a Rudolph Giuliani: ¿Rindió en votos macristas desilusionados, que fue la apuesta?Dicen que onerosa apuesta de Sergio Massa importando a Rudolph Giuliani: ¿Rindió en votos macristas desilusionados, que fue la apuesta?

Si bien el acuerdo entre Sergo Massa y Margarita Stolbizer parece muy sólido, la ex compañera de Elisa Carrió y Graciela Ocaña encarna una campaña casi independiente, donde los temas de corrupción han sido el centro de su discurso, con algunas críticas menores hacia el Gobierno de Mauricio Macri, pero sin rozar a María Eugenia Vidal. ¿Será el adelanto de una futura acuerdo entre ambas dirigentes si la alianza con el massismo tiene malos resultados en las urnas? La pregunta queda hecha.

Curiosamente, la campaña de Sergio Massa es la que más ha usado elementos escénicos y presentaciones novedosas, sin embargo, es notable la ausencia que tiene en las redes sociales (salvo en 2 casos que fueron denunciados por los medios, lo que le quitó todo efecto a la movida) y el rechazo que generan sus simpatizantes al impulsar temas, declaraciones y fotos por las redes sociales. Aquí hay que destacar que provienen de fuentes macristas las mayores críticas, mientras que la globósfera kirchnerista simplemente ignoran totalmente las menciones massistas.

Florencio Randazzo también encarna una campaña electoral muy lejana de lo que se ha visto del peronismo. Ha sido una cruzada en solitario, salvo por el apoyo de su Jefe de Campaña, Alberto Fernández. Su intento de despegarse de Cristina Fernández fue pobre, lo mismo que buscar el voto de los ciudadanos bonaerenses por haber importado trenes o haber cambiado tres veces de forma de hacer los DNI; dos temas que están a mil años luz de las necesidades y temáticas que preocupan al votante de Buenos Aires.

El domingo que viene (13/08), quizás nos enteremos que los intentos de manipular las encuestas han sido vanos. Consultoras desconocidas, incluso sin que se identifique a sus dueños, han realizado proyecciones de votos difíciles de creer. Sin embargo, todos los estudios serios confirman que el escenario electoral se parece bastante al que se vivió en las PASO de 2015, aunque queda por confirmarse que se repita el ocurrido el balotaje en las elecciones generales de Octubre. Para eso falta demasiado.

La corrupción como eje de campaña 2017 no le resulta a Jaime Durán Barba.La corrupción como eje de campaña 2017 no le resulta a Jaime Durán Barba.

De esta forma, la semana que viene, se verificará si Jaime Durán Barba es un genio o un “chanta” y comenzará a definirse la interna del panperonismo. Pero, a causa de que no hay mucha competencia dentro de los partidos, las PASO son una gran encuesta abierta. No indican resultados definitivos, sino tendencias. El camino para Octubre será muy duro para los que quedan muy lejos de las metas que se fijaron para ahora.

El mensaje de las urnas será un toque de atención para todos los candidatos. En el fondo, dirimirá si el antikirchnerismo es más fuerte que el naciente antimacrismo, si Cristina Fernández tiene chances de volver, si Mauricio Macri puede soñar con dejar un heredero en el cargo en 2019, el proyecto presidencial de Sergio Massa pasará una de sus pruebas más duras y Florencio Randazzo sabrá si valió la pena una candidatura tan aislada de la estructura peronista. (Fuente Urgente 24)

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