sábado 25 de noviembre, 2017

El Papa beatificó a dos sacerdotes asesinados en Colombia.

Comentarios desactivados en El Papa beatificó a dos sacerdotes asesinados en Colombia.

.

El Papa beatificó a dos sacerdotes asesinados en Colombia.

El papa Francisco tuvo este viernes la cita más importante de su visita de cinco días a Colombia: una gran oración por la paz en la ciudad de Villavicencio (centro), la capital de una región que fue escenario de brutales choques en el marco del conflicto armado de más de medio siglo. “Sin reconciliación, la paz en Colombia será un fracaso”, expresó.

En la emotiva ceremonia, fueron beatificados monseñor Jesús Emilio Jaramillo Monsalve y el párroco Pedro María Ramírez. El 24 de agosto pasado, los cuerpos de los dos religiosos fueron trasladados de sus sepulcros hasta la capital del Meta. El procedimiento de exhumación de monseñor se realizó en la capital de Arauca, mientras que el del párroco se llevó a cabo en el municipio de La Plata, en Huila.

Durante la misa, el Sumo Pontífice también elevó una plegaria por las víctimas del potente terremoto de la noche del jueves en México y del devastador huracán Irma en el Caribe.

El papa Francisco a su llegada a la misa en Villavicencio

“Deseo manifestar mi cercanía espiritual a todos los que sufren las consecuencias del terremoto”, dijo Francisco al pedir una oración “por los que han perdido la vida y también por sus familias”.

Antes de abordar el avión en Bogotá, Francisco pidió ante un grupo de militares una oración “en silencio por todos los caídos y por todos los que quedaron heridos” en el conflicto. “Gracias, y ojalá puedan ver consolidada la paz en este país, que se lo merecen”, dijo.

El obispo de Roma, que pidió a los colombianos huir de la venganza y el odio, apoyó el acuerdo de paz firmado en 2016 entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC.

Miles de personas presenciaron la beatificación de los dos párracos colombianos (Reuters)

En una carta abierta, Timochenko, jefe máximo de las FARC, ahora convertidas en partido político, le suplicó al pontífice “su perdón por cualquier lágrima o dolor que hayamos ocasionado al pueblo de Colombia o a uno de sus integrantes”.

El pontífice argentino dirige en Villacencio la segunda misa al aire libre, tras haber congregado a cientos de miles de personas el jueves en Bogotá.

Luego se dirigirá y escuchará las voces de indígenas y campesinos, así como de ex guerrilleros y agentes estatales enfrentados por décadas.

Una imagen del mutilado Cristo de Bojayá será llevado al encuentro con el Papa. La figura religiosa, sin brazos ni piernas, quedó semidestruida por un artefacto explosivo lanzado por guerrilleros contra una iglesia donde se refugiaba una comunidad negra en medio de un combate entre las FARC y paramilitares en 2002: 79 personas murieron.

LOS DOS PÁRROCOS BEATIFICADOS

Pedro María Ramírez Ramos

Pedro María Ramírez Ramos

Se desempeñó como sacerdote en una iglesia en Armero, en el departamento del Tolima, en el suroccidente colombiano. Fue asesinado el 10 de abril de 1948, un día después del magnicidio del líder izquierdista Jorge Eliécer Gaitán en Bogotá, cuyo crimen desató una revuelta popular en la capital que se extendió a otras ciudades del país y abrió el turbulento periodo conocido como “La violencia”.

Sacerdotes de la localidad donde nació Ramírez Ramos cuentan que el religioso fue asesinado a machetazos por una turba enardecida que lo sacó de la iglesia, acusándolo de guardar armas y de proteger a sectores conservadores o enemigos del líder liberal acribillado.

“Fue un hombre entregado a Cristo y a ayudar a los enfermos”, aseguró el obispo de Garzón, en el departamento suroccidental del Huila, Fabio Duque, días después de que el papa declarase a Ramírez Ramos y al monseñor Jesús Emilio Jaramillo “mártires”. Ramírez Ramos tenía 48 años cuando fue asesinado.

Jesús Emilio Jaramillo
Jesús Emilio Jaramillo

Fue asesinado por miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) el 2 de octubre de 1989 cuando fungía como obispo de Arauca, un departamento al este colombiano con fuerte presencia de ese grupo rebelde. Tenía 73 años.

Monseñor Jaramillo habría suscitado resquemores en el ELN por su distanciamiento de la teología de la liberación, su poder de convocatoria y carisma para hacerse del apoyo de campesinos, indígenas y maestros en esa región, dijo a la AP el sacerdote católico en esa zona John Fredy Tirado. El ELN había sido fundado por algunos seminaristas y sacerdotes católicos izquierdistas descontentos con la jerarquía eclesiástica.

Poco después del asesinato, sectores de la iglesia y de la feligresía en Arauca emprendieron esfuerzos ante el Vaticano para buscar la beatificación del obispo.

“Monseñor Jaramillo se convierte en un símbolo de esperanza, en un símbolo muy positivo para nosotros los araucanos, puesto que toda su vida, todo lo que hizo; el sentido que le puso a su ministerio antes de su asesinato, fueron signos de vida para nosotros“, señaló el padre Tirado. (Fuente Infobae//Foto Reuters)

Francisco pidió por la paz (AFP)

Miles de colombianos salieron a saludar al Papa (Reuters)

CON VICTIMAS Y VICTIMARIOS

En el punto más emocionante de sus primeros tres días en Colombia , el papa Francisco escuchó hoy los testimonios directos de dos víctimas y dos victimarios del conflicto armado colombiano que separó al país durante 53 años y, además de pedirles perdón a unos y verdad a otros, aseguró que el enfrentamiento mostró que “al final somos todos víctimas”.

El Papa señaló tras escuchar los testimonios que le gustaría “tener la gracia de Dios para llorar con ustedes”.

El primero en hablar fue Juan Carlos Murcia Perdomo, del Caquetá y por 12 años miembro de las FARC .

El Papa llegó a Villavicencio para una histórica reunión entre víctimas de las FARC y ex guerrilleros
En Colombia, el Papa pidió orar por las víctimas del terremoto en México y del huracán Irma

“Cuando me reclutaron tenía dieciséis años; después de poco tiempo perdí la mano izquierda, manipulando explosivos”, comenzó su relato Murcia, quien explico que al inició colaboró con “convicción en la causa de la revolución” antes de sentirse “frustrado y utilizado”.

Ahora este ex guerrilero instaló una fundación para el desarrollo del deporte y para que los jóvenes no sean reclutados ni por las armas ni por las drogas.

El papa saludando a Juan Carlos Murcia Perdomo

Deisy Sánchez Rey, reclutada por su hermano para las Autodefensas Unidas de Colombia cuando tenía 16 años contó la historia de su arresto y paso por el grupo armado.

“Por 3 años hice parte del conflicto armado, hasta cuando fui arrestada. Después de más de dos años de cárcel quería cambiar de vida, pero fui de nuevo obligada a entrar en el grupo” hasta su desmovilización, relató ante el pontífice.

La exguerrillera contó cómo se dio cuenta de que ella misma “había sido una víctima, que era justo que aportase a la sociedad, a la cual había hecho daño gravemente en el pasado” y por ello decidió estudiar sicología y ahora trabaja con población víctima de la violencia, jóvenes vulnerables y personas adultas en rehabilitación por consumo de drogas.

“Le pido al Santo Padre que rece para que los colombianos nos reconciliemos”, dijo mirando a Francisco.

También contó su experiencia Luz Dary Landazury, víctima de la explosión de una mina antipersonal puesto por la guerrilla en los alrededores de Tumaco, en el Océano Pacífico colombiano, en octubre de 2012, que la causó importantes daños una pierna, por lo que usa muletas.

En ese marco, contó que tras ese episodio empezó a enseñar a prevenir el riesgo de accidentes por los millones de minas y ofrendó una de sus muletas sobre el escenario.

Quizás el más duro de los testimonios fue el último, el de Pastora Mira García, todo un símbolo de la violencia y una vida cruzada por las tragedias desde que, con seis años, mataron a su padre, y después cuando mataron a su marido y quedó sola con una niña de 2 meses.

El papa en el Encuentro de Reconciliación Nacional en el parque Las Malocas

“Hay que tener la capacidad de nombrar lo innombrable y perdonar lo imperdonable”, aseguró.

“Entré a trabajar en la inspección de policía, pero tuve que renunciar por las amenazas de la guerrilla y los paramilitares, que se habían instalado en la zona”, explicó Mira.

En 2001, continuó Mira ante el papa, “los paramilitares hicieron desaparecer a mi hija Sandra Paola. Emprendí su búsqueda, pero encontré el cadáver solo después de haberlo llorado por 7 años”.

“En 2005, el Bloque Héroes de Granada, de los paramilitares, asesinó a Jorge Aníbal, mi hijo menor”, agregó, y contó que tres días después de haberlo enterrado, encontró herido a un joven y le cuidó y descubrió después que era uno de los asesinos de sus hijos, que le revelo cómo lo habían torturado antes de matarlo.

“Todo este sufrimiento me ha hecho más sensible al dolor ajeno y, a partir de 2004, trabajo con las familias de las víctimas de desaparición forzada”, planteó antes de poner la camisa que su hija desaparecida había regalado a su hermano Jorge Aníbal a los pies de la cruz de Bojayá, que simboliza una matanza de las Farc que en 2002 provocaron 79 muertos.

El papa en el Encuentro de Reconciliación Nacional en el parque Las Malocas

A cada uno de ellos Francisco dedicó una palabra: a Luz Dary le reconoció: “Con tu amor y tu perdón estás ayudando a tantas personas a caminar en la vida”.

A Deisy y Juan Carlos les agradeció un testimonio que muestra cómo “al final, de un modo u otro, también somos víctimas, inocentes o culpables, pero todos víctimas. Todos unidos en esa pérdida de humanidad que supone la violencia y la muerte”.

“También hay esperanza para quien hizo el mal; no todo está perdido. Es cierto que en esa regeneración moral y espiritual del victimario la justicia tiene que cumplirse. Como ha dicho Deisy, se debe contribuir positivamente a sanar esa sociedad que ha sido lacerada por la violencia”, agregó luego.

Al final, Francisco opinó que las palabra de Juan Carlos mostraron que “en todo este proceso, largo, difícil, pero esperanzador de la reconciliación, resulta indispensable también asumir la verdad” y que eso es “un desafío grande pero necesario”. (Fuente La Nación)

ADNbaires/

Los comentarios están cerrados.