jueves 19 de octubre, 2017

Habló un testigo que podría ser clave en el caso Maldonado.

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Lo que dijo Eduardo Pastorini mediáticamente.

Habló un testigo que podría ser clave en el caso Maldonado.

Habló el misterioso testigo K que estuvo presente en buena parte de los acontecimientos más importantes que ocurrieron el 1 de agosto en el Lof de Cushamen. Allí donde la Justicia busca hoy, y donde ya buscó, rastros de Santiago Maldonado.

El testigo se llama Eduardo Pastorini. Clarín difundió el domingo que este sindicalista, maestro de una escuela vinculada a las Madres de Plaza de Mayo, que marchó junto a la CTA y La Cámpora en Bariloche pidiendo, entre otras cosas, la liberación de Milagro Sala, llegó a Cushamen, encapuchado, primero para formar parte del corte de la ruta 40 a la altura del kilómetro 1.848 el 31 de julio, que terminó un día después siendo despejado por la Gendarmería, que casi de inmediato entró al predio que habitan los mapuches radicalizados identificados con la RAM.

Después de eso, Pastorini estuvo en varios de los acontecimientos centrales que ocurrieron allí, pero silente, e intentando no llamar la atención de nadie.

Sacó fotos. Filmó. Grabó.

​Según consignó el Defensor Oficial de Chubut, el mismo 1 de agosto a las 19:15 fueron los mapuches radicalizados que Pastorini conoce los primeros en denunciar que de ese lugar la Gendarmería se había llevado detenido a Santiago Maldonado.

Desde ese día no se supo más de él.

Pastorini dijo este domingo por la tarde, en declaraciones radiales difundidas por el diario de Río Negro, que lo que decía el artículo de Clarín sobre él eran “todas mentiras”. Empezó la frase con esta aclaración: “En principio…”.

Después dio su versión de los hechos especificando que la “única verdad es esta”: “Yo estuve el 1 de agosto en el Lof a partir de las 13:30. Acompañé a unas compañeras de la comunidad porque en ese momento la noticia era que Gendarmería había entrado a la comunidad”.

E informó que “en ese momento no sabían nada de que había una persona desaparecida”. Y aclaró que “yo nunca conocí a Santiago [por Maldonado]”.

El artículo de este diario consignó que Pastorini estuvo en el Lof el 1 de agosto (una “mentira” que según dijo luego era cierta) y en base a información del expediente y de videos, donde se lo ve filmando y sacando fotos, se contaba que nunca había declarado porque el juez del caso, Guido Otranto, aun no lo había convocado.

Habló el misterioso testigo K que estuvo en el corte con los mapuches el 1 de agosto

Pastorini repitió que si no había declarado era porque el magistrado no lo había citado. Como decía la nota.

En un texto que escribió en primera persona y viralizó por las redes, Pastorini redactó que se vio “forzado a rebatir públicamente las mentiras de los medios masivos de comunicación, que se valen de mi persona en una más de sus delirantes maniobras, distrayendo la atención del hecho público y notorio que es la desaparición forzada de Santiago Maldonado en el marco de la represión ocurrida en el Lof de Cushamen el 1 de agosto”.

Su versión es que llegó ese día, y no que estuvo en el piquete que empezó el 31 de julio.

En la filmación, los investigadores del caso lo identifican por su ropa -y otras variables-, como uno de los encapuchados que llega al corte de la ruta y se abraza con el resto de los manifestantes.

Pastorini asegura que llegó al lugar después de escuchar en una radio que se solicitaba ayuda a quienes tuvieran vehículos para que se acerquen al lugar.

Pastorini, que más allá de lo que él considere sí es un testigo clave porque filmó, grabó y se quedó hasta que la Gendarmería se fue, afirmó en uno de los párrafos de su escrito que llevó al Lof “a unos familiares de la comunidad (a quienes conocí ese mismo día cuando acudí al llamado)”.

En radio, esa versión fue narrada de modo diferente por él mismo: como se consignó en esta nota, relató que fue a Cushamen porque acompañó a “unas compañeras de la comunidad”.

Pastorini escribió que su silencio es “mediático. Y que no equivale a callar, señores periodistas. Yo no callo: desde el primero de agosto marcho junto a la comunidad de El Bolsón para reclamar por la aparición con vida de Santiago Maldonado”.

Dice que ni Clarín ni La Nación “pueden saberlo”, ya que “nunca se tomaron el trabajo de venir a hacer una tarea de investigación auténtica en el lugar de los hechos”.

El diario Clarín, Canal 13 y el canal de noticias TN informan sobre el caso Maldonado desde que se hizo público con enviados especiales a Esquel, El Bolsón, el Lof de Cushamen, entre otros puntos donde se busca o buscaba a Maldonado.

Habló el misterioso testigo K que estuvo en el corte con los mapuches el 1 de agosto

Varias de las pruebas que comprometen a la Gendarmería en la causa, incluso contradicciones de la investigación judicial, fueron publicadas por Clarín. Lo mismo que La Nación.

Pastorini escribió que responsabilizaba a los medios de comunicación “que expusieron mi imagen, y a cada uno de los periodistas que a través de su acciones irresponsables me sitúan en una posición de vulnerabilidad y riesgo”.

Ese texto termina diciendo esto: “Aparición con vida de Santiago Maldonado”.

Y “Justicia y castigo a sus culpables”.

Clarín tiene en su poder un video donde se ve a Pastorini filmar a los gendarmes que se retiran del Lof el 1 de agosto en un camión.

El resto de las imágenes y su nombre surgen de la investigación judicial y de grabaciones que le tomó la Gendarmería, e incluso habitantes del Lof.

Habló el misterioso testigo K que estuvo en el corte con los mapuches el 1 de agosto
Pastorini, el testigo K.

Como decía la nota de Clarín, se repite, el juez Otranto no lo citó a declarar. Pero sí hizo un llamado a quienes pudieran haber visto algo en el Lof para que se presenten en su juzgado de Esquel, prometiéndoles protección y discreción si es que necesitaban esas garantías.

Pastorini tendrá sus razones para no haberse presentado espontáneamente donde se instruye el caso.

Clarín ratifica lo publicado: según los investigadores, y un informe que forma parte del expediente, él estuvo en varios de los acontecimientos que ocurrieron en Cushamen, incluido el corte de ruta del 31 de julio.

Si eso es falso, el mejor modo para defenderse es presentando pruebas en la Justicia, no en Facebook. Aunque quizá Pastorini tenga sus motivos y sus creencias sobre por qué descree o no le es conveniente acercarse a aclarar su situación en los tribunales.

No sólo su situación: también su testimonio y sus filmaciones y fotos que tomó durante todo el 1 de agosto en el Lof, que ahora aseguró no conocer, aunque con cierto matices.

La organización sindical CTA, de la que forma parte el sindicato de judiciales de Río Negro en el que Pastorini es delegado en Bariloche, el SITRAJUD, emitió un comunicado sobre el caso del testigo K.

Ese texto es más cuidadoso en la defensa del militante kirchnerista que la que el propio Pastorini hizo.

Usando conceptos similares, también expresa preocupación por lo que consideran que fue una actitud irresponsable de la prensa, un “hostigamiento”.

En ninguna parte de ese comunicado sindical, sin embargo, se desmiente que Pastorini haya estado en el corte de la ruta 40.

LO QUE HABIA DICHO CLARIN

Hay alguien que vio buena parte de lo que pasó ahí mismo, donde nadie parece haber visto nada muy preciso. Es un testigo clave para la causa Maldonado. Estuvo en el Lof de Cushamen, habitado por mapuches radicalizados, en el que se rastrean indicios sobre Santiago Maldonado.

No es un gendarme. No es un mapuche. Es maestro. De música. Sindicalista militante. Se llama Eduardo Pastorini.

Clarín accedió a videos y fotos donde por primera vez se lo puede ver, discreto, como oculto, en varios de los acontecimientos extraordinarios que ocurrieron en esas horas dramáticas en Leleque. Vio. Escuchó. Grabó. Filmó. Fotografió. Calló. Por ahora. ¿Por qué?

El misterioso testigo K que estuvo en el corte de ruta con los mapuches y no dijo nada de Santiago Maldonado
Eduardo Pastorini, sindicalista de los judiciales de Río Negro.

El testigo llegó el 31 de julio, se sumó al corte de la ruta 40, kilómetro 1.848, al lado del predio de esa comunidad aborigen. Estaba encapuchado.

Se quedó hasta el otro día, 1 de agosto, cuando ya nada más se supo de Maldonado.

Incluso se puede ver al testigo silente filmando el momento en el que los gendarmes se van del lugar en el que habían perseguido momentos antes a diferentes habitantes del lugar con el objetivo de detenerlos. El camión se va sin que nadie les grite. Camino al predio, algunos de sus habitantes entran abrazándose.

El misterioso testigo K que estuvo en el corte de ruta con los mapuches y no dijo nada de Santiago Maldonado

El misterioso testigo K que estuvo en el corte de ruta con los mapuches y no dijo nada de Santiago Maldonado
A Pastorini lo registraron en el Lof de Cushamen tomando fotos o videos.

Pastorini nunca declaró ante el juez que investiga esta historia, Guido Otranto. La Justicia no lo convocó para saber qué sabe. Y sabe.

El testigo estuvo siempre allí donde ocurrieron hechos de posible relevancia para la causa Maldonado, pero nunca destacándose en el centro de la escena. En los videos exclusivos de Clarín se lo ve mirando o registrando como si no quisiera atraer ninguna mirada. Él sí quería ver. Como al margen, pero en primera fila.

A las seis de la tarde del 31 de julio, en el corte de la ruta, ocho personas y un perro que los acompañaba en ese piquete giraron todos sus cabezas cuando lo vieron llegar.

En ese primer momento, al testigo se lo ve abrazando a uno de los impulsores de las protestas por la liberación del líder de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), inscripto ante el Estado con el nombre de Facundo Jones, quien para sus seguidores tiene otro apellido callejero: “Jones Huala”.

El misterioso testigo K que estuvo en el corte de ruta con los mapuches y no dijo nada de Santiago Maldonado

El encapuchado bienvenido estaba allí junto al menos de una decena de activistas. Todos con cara tapada. Lo saludaron como si lo conocieran mucho, según se ve en imágenes que filmó la Gendarmería.

Un día después, ya sin nada que escondiera su rostro, vestía los mismos pantalones azules, borceguíes marrones y la campera verde con la que había llegado al corte de ruta.

El misterioso testigo K que estuvo en el corte de ruta con los mapuches y no dijo nada de Santiago Maldonado
En la mano de Pastorini, la capucha que usó en el piquete. Está vestido igual, con el mismo pantalón y los mismos borcegos.

El testigo no es una de las tantas personas o curiosos que se acercaron al Lof de Cushamen, el sitio donde la Justicia encaminó en estos días la búsqueda del desparecido Santiago Maldonado.

A ese predio solo se entra después de pedir permiso a una guardia siempre alerta, algo que le ha pasado al propio juez Otranto.

La tranquera es el inicio del camino al centro de las 1.500 hectáreas en las que se especula que aún pueden detectarse rastros -de distintas variables-, de Maldonado.

En la causa de Otranto no hay elementos jurídicos sólidos que prueben que el tatuador estuvo allí el 1 de agosto, algo que rechaza la familia del joven y los impulsores de un habeas corpus para encontrarlo de inmediato. Ellos aseguran que fue detenido por los gendarmes que entraron al Lof para llevar a la cárcel a los piqueteros de la ruta, que luego de ser despejada empezaron a agredirlos. Esa es la versión oficial de los hechos.

Dentro del campo de Cushamen, inmenso, frío y cruzado por el Río Chubut, estuvo caminando y registrando varias escenas el misterioso testigo que no habló.

El 1 de agosto ocurrieron combates allí entre gendarmes y mapuches radicalizados vinculados a la RAM. Cuerpo a cuerpo. A los piedrazos y gritos. Con armas anti disturbios, como mínimo.

El testigo Pastorini pasó a estar bajo sospecha en la investigación cuando fue descubierto en filmaciones varios días después. Había llegado, como se dijo, encapuchado, el 31 de julio al corte de la ruta, donde hizo feliz al perro antes aludido que lo recibió con movimientos que manifestarían sincera alegría canina. La imagen está filmada.

Pero después, algo descubierto tras una pesquisa fílmica sobre sus movimientos, Pastorini empieza a llamar la atención. Sin querer hacerlo.

El misterioso testigo K que estuvo en el corte de ruta con los mapuches y no dijo nada de Santiago Maldonado
A Pastorini lo vieron filmando al camión de Gendarmería cuando había terminado el operativo.

Los investigadores lo descubrieron siempre cerca varios de los conflictos en el Lof el 1 de agosto, registrados por cámaras y celulares, que se desataron durante ese día aun insondable en Cushamen. Ese nombre, en el ya perdido idioma tehuelche meridional, significaría “desolado, mudo, sin voz”: así lo consignan estudiosos de esa etnia originaria y ancestral de la Patagonia de la que quedan rastros solo para antropólogos y especialistas en comunidades que ya no están.

El testigo Pastorini fue detectado el 1 de agosto en el puesto vigilancia del Lof. Faltaban pocos minutos para la cinco de la tarde cuando también se acercó a escuchar, ver, ¿y registrar? ¿Por qué no llevó al juzgado su voz y sus imágenes? El juez y el testigo tendrá sus razones para no haberse cruzado en los tribunales.

El testigo participó de una de discusiones entre gendarmes y mujeres que estaban en un paraje de la zona. Ellas pedían seguir juntas porque aparentemente los agentes querían separarlas, aunque nunca se ve que se acercan a ellas, al menos en los videos a los que accedió Clarín.

Sí se ve allí al testigo Pastorini que incluso intercambia palabras con los gendarmes.

El misterioso testigo K que estuvo en el corte de ruta con los mapuches y no dijo nada de Santiago Maldonado

Él cumple las órdenes para no molestar el accionar de la fuerza, pero siempre estando cerca de lo que pasaba. Registrándolo. Con la vista. O su cámara del celular.

Ese 1 de agosto, en el que se denunció la desaparición del Lof del joven Maldonado por parte de la Gendarmería, Pastorini registró en su cámara cómo se retiraron los agentes de esa fuerza en el último camión que dejó el lugar que les cambiaría la vida. Sacaba fotos y filmaba. Como había hecho todo el día pero dentro del terreno. Ya sin capucha.

Eduardo Pastorini no declaró en la Justicia a pesar de la gravedad de los hechos que denunciaron sus compañeros que ocurrieron allí donde estuvo él. El juez no lo citó tampoco para saber qué sabe.

En los registros públicos, Pastorini figura como empleado del Gobierno de Río Negro, al mando de Alberto Weretilneck, en su momento kirchnerista.

El testigo toca la guitarra en eventos vinculadas a las Madres de Plaza de Mayo en Bariloche.

Es además vocal del Sindicato de Trabajadores Judiciales de Río Negro. Milita en el kirchnerismo.

Marchó, sin capucha, por la liberación de Milagro Sala. Junto a la CTA K y ATE, también alineado con el kirchnerismo. Y con La Cámpora. (Fuente Nicolás Wiñazki para Clarín)

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